lunes, 12 de septiembre de 2011


PARA EL MUNDO QUE ME BAJO


Parece que el verano termina –no en lo climatológico- al comenzar los chicos las clases, es como si la vida girara a su alrededor y el otoño llegara de golpe, posiblemente es así, las calles de las ciudades son testigos del devenir de autobuses escolares o niños cargando con grandes mochilas como si de una expedición al Aconcagua se tratara.


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