miércoles, 17 de marzo de 2010

Pobres diablos



¡¡¡Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo mata moscas!!!



Esto es lo que les ocurre a muchas personas con eso de la crisis, mucho parado de holganza obligatoria.


Las personas que han estado habituados al trabajo diario y de la noche a la mañana se encuentran en su hogar “distrayéndose” se les cae la casa encima.


Durante dos años el problema es menor, sus ingresos, de momento, han mermado poco, pero dos años se pasan volando y los chicos continúan en la Universidad, haciendo botellón los fines de semana y atendiendo a la novi@ con los regalos habituales.


El diablo no sabe que hacer, la lista de desempleados cada día se incrementa y encontrar un empleo es casi más difícil que te toque la Primitiva [la lotería, no la parienta, bueno esta ya tampoco te toca demasiado] el diablo comienza a entrar en un estado cercano a la depresión que seguramente se irá incrementando a medida que pasan los meses. Muchos ven como su tripa va aumentando de volumen, demasiado sillón y mucha cerveza.


Pobre diablo…, ¿Qué ha hecho él para merecer esto?. Mientras trabajaba siempre estaba quejándose de todo: el jefe era un facha, los encargados unos cabrones y algunos compañeros unos pelotas. El diablo ahora tiene añoranza de aquel jefe fascista, de los cabrones de encargados y de los pelotilleros de compañeros.



¿Quién es el culpable de esta situación?



Como le he comentado a alguien [de momento] no pienso entrar en política municipal, es decir, que Cipriano y sus boys pueden estar tranquilos, también D. Alejo [este si que se lo ha montado de lujo] me importa tres cullons lo que ocurra políticamente en esos lugares donde la ciudadanía pasa de exigir lo suyo, ellos son los que lo padecen.


Este diablo se retira a descansar de tanto sillón y tanta tele, claro que en mi caso no estoy en el paro, desgraciadamente este demontre está jubilado, vamos, igual que D. Alejo.


Salud paisanos