martes, 20 de noviembre de 2007

Fuego cruzado


Para gobernar una ciudad es necesario, en ocasiones, tomar determinaciones dolorosas, sino se hace así posiblemente esa gestión termine en un estrepitoso fracaso.

Parece que algo así está ocurriendo en nuestra ciudad con nuestro alcalde, que habiendo recibido una herencia envenenada, ahora no sabe como aplicar el antídoto a ese mal. Es muy fácil ver los toros desde la barrera, más aun desde tan larga distancia como algunos observamos el coso bejarano, pero hay cosas, como el tema del matadero, que se ven con claridad. Por un lado tenemos el sacrosanto derecho de los vecinos de Palomares a vivir con dignidad y no aguantar la diaria tortura de tener a la puerta de sus casas una industria que les está destrozando la salud. Industria que está funcionando de forma irregular y que según la justicia no pueden hacerlo. De otro lado están los trabajadores del matadero, que necesitan su puesto de trabajo para subsistir, que como está el asunto, y más en Béjar, no creo estén de acuerdo con el cierre del matadero. Los vecinos de Palomares podían haber exigido el cumplimiento de la sentencia, pero de momento no lo han hecho, seguramente anteponiendo los puestos de trabajo a su propia salud.

Nos quedan dos partes, la empresa y quienes la apoyaron y permitieron esta ilegalidad. No recuerdo que la empresa haya salido a los medios de comunicación para aclarar todo este estado de cosas, a ellos como empresarios lo único que les interesa son los beneficios que del matadero pueden extraer, ¿qué no es ético? tanto se les da, ellos a lo suyo que es ganar dinero.

Por ultimo tenemos a los que han permitido este despropósito: el Ayuntamiento de Béjar con su ex alcalde a la cabeza. Creo que han teniendo que producirse tres sentencias condenatorias para que Alejo decidiera trasladar de lugar el matadero, y por lo que parece, el nuevo emplazamiento tampoco reúne los requisitos legales para su instalación; después de tarde, mal.

Mal asunto D. Cipriano, y tu, cual Salomón, en medio de este conflicto de intereses. ¿Qué se puede hacer? Los vecinos del barrio de Palomares no pueden continuar de esta manera, se les están pidiendo algo que los demás no están dispuesto a dar. ¿Y los trabajadores del matadero? Lo dicho, mal asunto alcalde, te estás comiendo el marrón mientras el principal culpable partiéndose de la risa. Quizá la solución pase por enterrar unos millones de euros y hacer las cosas bien hechas, pero si se enterraron en La Covatilla para beneficio de unos pocos privilegiados, ¿por qué no se puede hacer ahora? De cualquier manera quien tiene que resolver el asunto es el Ayuntamiento y, la verdad, no noto demasiado que en este asunto el Ayuntamiento esté haciendo nada nuevo.

Desearía que de este fuego cruzado no saliera ningún lesionado más, pero lo veo difícil, quien juega con fuego...

Publicado en: http://www.i-bejar.com/opinion/