domingo, 28 de octubre de 2007

Racismo

La noticia de la agresión a una chica ecuatoriana a manos de un indeseable, salió esta semana y en pocas horas recorrió el mundo. Sergi Xavier Martí Martínez ha protagonizado las portadas de la mayoría de periódicos nacionales y de Ecuador. Jamás pensaría él que una cosa así podría producirse, lo más relevante que ha hecho en su vida, ha sido lesionar y robar a algún pacifico ciudadano para pagar su diaria ración de “bilrita”. Que orgulloso de su hazaña estaría el pasado día 7 cuando les contara a sus “coleguis” lo que había hecho en el metro: “agarré a una sudaca, nen, y la puse agusto”. Ese era el pretexto, la procedencia de la joven, pero de igual manera podía haber sido otra joven la agredida, por su forma de vestir, su peinado, o simplemente por divertirse. Por desgracia no es el único, hay muchos como él, jóvenes con desarraigo familiar o con problemas sicológicos.

Son muchos los que culpan a la justicia por no haber encerrado a este acémila el primer día que la chica puso la en la policía, pero esto es algo de lo que no podemos extrañarnos, es la justicia que tenemos en este país y los políticos son los verdaderos culpables de que esto esté como está. Estos días lo estamos viendo con el intento de renovación en el Poder Judicial. Pero en este caso de racismo y de alarma social han jugado parte muy importante el gobierno de Ecuador. Para la ministra de ese país España es un país racista, quizá no le falte algo de razón, pero no más que el resto de países. Hago esfuerzos por recordar si esta ministra hizo alguna declaración cuando se ha denunciado algún acto de violencia por parte de alguna banda de sinvergüenzas llegados de Ecuador, por ejemplo la pandilla que se dedicaban a atracar y violar en el Parque del Oste de Madrid, sobre esto no dice nada la ministra de Ecuador.

Es lamentable que en otros casos de violencia, incluso mayor que este del Metro de Barcelona, la sociedad haya callado.¿Por qué en este ha sido distinto? ¿Por qué la alarma social no ha sido la misma en el caso del Parque del Oeste? Igual políticamente no era tan interesante.

Salud.