lunes, 1 de octubre de 2007

El tapiz de “Las Españas”


(Esperando la III)


La sociedad española, parte de ella, está atravesando una época de cambios. Muchos pueblos de los que componen este estado multicultural, no se sienten cómodos dentro del mismo traje. Hay algo que falla, parecería que la Constitución Española que votó la mayoría de españoles no se ajusta a las actuales necesidades de todos los pueblos de España. Igual el error consistió en asumir dentro de este estado la herencia fascista que dejó el dictador. La oligarquía franquista en la transición a la democracia, continuó con los mismos privilegios que habían tenido en vida del pequeño autócrata.

El paso de un Jefe de Estado impuesto por la fuerza de armas, hacia otro Jefe de Estado, con categoría de Rey, designado por el anterior dictador y refrendado primero por los Procuradores del autodenominado Movimiento Nacional y, luego, por la actual Constitución Española, proscriben la única forma de gobierno LEGAL que los españoles habían elegido democrática mente: la II Republica.

La restauración de la monarquía de Franco tuvo que pasar por cima, incluso, de quien en ese momento era legitimo heredero de la corona, D. Juan de Borbón. La II Republica fue desterrada de la memoria oficial de los españoles, al menos eso pensaron algunos, pero no era así. Creo que la inmensa mayoría de españoles somos republicanos, al menos la inmensa mayoría de los ciudadanos de esta tierra donde tengo la fortuna de subsistir, preferiríamos hacerlo en un sistema de autentica libertad; donde la democracia mida a todos los ciudadanos por el mismo rasero; donde las leyes fuesen iguales para todos los ciudadanos, sin condición de linajes; donde la igualdad de oportunidades no dependiera de otra cosa que no fuera el discernimiento personal del propio individuo. Donde la justicia social fuese un hecho no una palabra.

Algo falló en la transición de la dictadura fascista a la democracia; la farsa no aguanta más. La contestación a la actual forma de estado viene desde casi todos los ángulos políticos. La monarquía española, que durante tantos años ha estado protegida por la burbuja de la auto censura, está en entre dicho. Estas ultimas semanas observamos como se levantan las voces del descontento, los que requerimos sin escondernos la restauración de la Republica, como forma de gobierno, ya no somos cuatro rojos descontentos del sistema. La “persecución” hacia los pirómanos de fotografías de los monarcas en Catalunya, o el injustificado secuestro de El Jueves, deja con el culo al aire a la libertad de expresión en este país; un país donde no existe libertad de expresión no es un país libre ni democrático ¿que diríamos si en los EE.UU. se persiguiera a un ciudadano por quemar su bandera? Diríamos que los EE.UU. no era un país libre, que sus ciudadanos no podían expresar libremente su pensamiento y mira tú que si hay algo que levanta pasiones de cariño entre los estadounidenses es su bandera.

Creo que la solución para terminar con el problemas de la identidad española, pasaría indudablemente por la creación de la III Republica Federal de los Pueblos de España. El estado federal seria la solución; España está echa de retales, un trozo es de un color y el otro de otro, unamos las distintas piezas para crear un buen tapiz cuya riqueza sea la diversidad de sus ciudadanos.

Va para largo pero estamos más cerca. La autentica DEMOCRACIA, esa que no necesita de “apellidos”, es incompatible con una monarquía heredada. Si esta constitución ha quedado obsoleta reformémosla.

Un hombre un voto.


(Publicado en: www.i-bejar.com)