viernes, 13 de julio de 2007

Más paro, menos futuro

Andaba yo algo desganado, dejaba pasar las semanas de este julio caluroso y húmedo, últimamente alejado de los problemas de nuestra tribu, como un “ausente” más, de los miles que pululan por nuestro planeta, cuando una noticia sobre Béjar despertó mi placentero letargo: “Hilaturas Béjar despide a parte de su plantilla”

Parece que ha sido “Béjar FM” quien ha sacado la noticia del nuevo despido de trabajadores del textil bejarano. Continúa la lenta agonía en el sector, las ayudas que los ministerios de Trabajo y de Industria pregonaron en Béjar, vemos que no sirven absolutamente para nada. El mal no se corta de esa manera, el carcinoma es más profundo. Lo siento por nuestro estimado paisano Caldera, que al igual que hay que reconocer sus meritos en otros temas de su ministerio, en este del textil no ha acertado.

Nueve despedidos más, seguramente ocurría igual que ocurrió con el cierre de “Navahonda”, cuatro duros de indemnización y la puñetera calle. Total... esto en Béjar parece no importarle a nadie, en el cierre de “Navahonda” no pió ni dios, todos contentos.

Ahora el gobierno de Béjar es un gobierno que dice proteger los derechos sociales, deseando estoy escuchar que es lo que tiene que decir nuestro alcalde sobre estos nuevos despidos; con “Navahonda” Alejo no dio la cara, espero y deseo que Cipri no haga igual. Aunque poco puede hacerse, si acaso, procurar facilitar desde la administración la creación de nuevos puestos de trabajo en la ciudad [casi nada] y, además, aunque no sirva de mucho, solidarizarse con los despedidos y ofrecerles desde el consistorio todo aquello que precisen, tanto en lo material como en lo legal. Es decir que vean que no están solos.

Por lo que se comentan en “Béjar FM” no hace falta ser adivino para ver el futuro que le queda al resto de la empresa, es una historia bien conocida, primero nueve al paro, luego el resto. Esperemos que la empresa ponga sobre el tapete, especialmente al Comité de Empresa, como y donde se han gastados los dineros públicos recibidos en concepto de ayudas, algo que hemos aportado todos los españoles con nuestros impuestos. Esperemos que desde el Comité de Empresa se tenga informado al resto de bejaranos. Tengo claro que del desastre del textil en España los empresarios poca culpa tienen, los auténticos culpables son los gobernantes, de derechas primero y ahora de izquierdas. Las empresas textiles españolas tienen que competir con empresas donde no se respetan los derechos sindicales, no existen estos derechos, ni siquiera los humanos; países donde prácticamente se ejerce la esclavitud con el beneplácito de los países donde recibimos estos productos. ¿Cómo se podía haber frenado este desastre? No creo que hubiera sido sencillo, pero si se hubiera exigido que los productos importados de estos países se hubieran producido en centros donde los trabajadores tuvieran las mínimas garantías sociales, los costes de los productos estarían mas acordes con los fabricados en países como España. No estoy contra de las importaciones textiles, al contrario, estoy contra la explotación de los trabajadores y la ruina de nuestro tejido industrial desamparado desde hace tantos años.

Tiempo de jubilación para los mayores y de desesperanza para la juventud. Mi apoyo y solidaridad para los despedidos, deseando no tengan que sumarse a esta dispersión de bejaranos tan frecuente en nuestras familias.