lunes, 14 de mayo de 2007

Arrecia la despoblación en Béjar

Continua la sangría de bejaranos que tienen que emigrar para solucionar su vida. Este es el éxito de unos gobernantes sin ideas, gobiernan para satisfacer sus necesidades y los de sus amigos y, a los demás, que nos vayan dando. Otra familia más tienen que enfilar la carretera para dirigirse hacia la “Catalunya del tripartit”, no les ha quedado más remedio, lo han intentado de todas las maneras para no tener que abandonar el lugar donde están arraigadas sus raíces. Ayer recibía la noticia, mi amigo José Antonio Barbero -ex-trabajador de Navahonda- y su familia, han decidido emigrar en busca de la seguridad que en Béjar no encuentran. José lo ha intentado, no dio por malo ningún trabajo de los pocos que le ofrecían tras su despido de Navahonda, con tal de no tener que emigrar, incluso tuvo una entrevista con el mismo Alejo, ni por esas. Alejo, el hacedor de empleo solamente los creaba de boquilla.

El cierre de Navahonda ha truncado la vida de muchas familias como la de mi amigo José. Lo más sangrante ha sido comprobar que ni sindicatos ni partidos políticos, unos por unas cosas y otros por otras, no se preocuparon por el asunto. Abandonados a su suerte los trabajadores de Navahonda menores de 55 años tendrán, poco a poco, que buscarse la vida lejos de esta ciudad. ¿Dónde ha estado la solidaridad de los partidos de la izquierda bejarana para con los despedidos? ¿Acaso esta es la nueva ayuda al textil que predicaron los ministros en Béjar? Se cierran empresas, los trabajadores que no entran en los planes de prejubilación, al paro, pero ¿y los demás? ¿dónde van los demás? Mi amigo José y, Marga, su esposa, lo tienen claro: marcharán allá donde les ofrezcan otra cosa que no sean mentiras ni trabajo basura. No les da miedo el trabajo por que es lo que han estado haciendo durante toda su vida. Lo único que les parte el alma es tener que dejar su pequeña ciudad, Béjar, el pueblo donde aprendieron a caminar, donde formaron una familia y nacieron sus hijos; abandonarlo todo, familia, amigos, compañeros de toda la vida. No contemplar el verde del Castañar al despertar cada mañana; el blanco de la sierra en invierno o el fresco en las noches de verano. Mi amigo José se va a convertir en otro nuevo emigrante. ¡Ojo! no en ausente, no, que ausente de su ciudad seguro no estará jamás; muchos de los que un día tuvimos que hacer la maleta para salir de Béjar, somos emigrantes por que no nos quedó otro remedio, pero no estamos ausentes del devenir de nuestra tribu. Igual hay más ausentes en la propia ciudad que fuera de ella.
José es una persona con conciencia política. Quizá, como tantos bejaranos, prefirió vivir tranquilo sin represalias, que en Béjar ya se sabe... había que sacar la familia hacia delante, antes que militar activamente. Pero sus ideas estaba ahí. He disfrutado y aprendido mucho con sus crónicas sobre la guerra (in)civil tan presente en él como en tantos bejaranos; coincidimos en nuestro radical republicanismo esperando la III que cada día está más cerca.

Bienvenido a Catalunya paisano. Aquí no atan los perros con longanizas, todo lo contrario, las longanizas son más caras que en Béjar. Cambiarás el frió viento de nuestra sierra por el Garbi, un viento más cálido con sabor a mediterráneo pero integrador. Deseo se cumplan todas vuestras expectativas y, en unos meses, la reunificación familiar sea un hecho. Deseo que aquí encontréis el futuro que nuestro pueblo no pudo daros. Que disfrutéis de esta nueva experiencia. Hay un dicho castellano que dice: “allá donde fueres, haz lo que vieres”, este sabio refrán invitar a la integración. Deseo de corazón que esta tierra que a tantos bejaranos nos acogió sin ningún tipo de discriminación, haga lo mismo contigo y con tu familia.


¡Mucha suerte amigo!



(Publicado en: www.bejarnoticias.com)