domingo, 15 de abril de 2007

A río revuelto


Suele ocurrir, a río revuelto ganancia de pescadores. ¿Quiénes serán los pescadores en este revuelto Béjar? Porque lo cierto es que la cosa política está algo turbia con esto de la violencia en las calles. Los “vivas la virgen” que dice el ignorante político continúan haciendo de las suyas. El ultimo suceso ha sido el rasgado de pancarta del PP en la choricera oficina electoral del que, hasta ahora, ha venido ocupando el cargo de alcalde de la anoréxica ciudad serrana. Lo de choricera lo digo sin animo de ofender a nadie, pero es de todos conocido a que se dedicaba el actual local en el que el PP ha instalado su oficina electoral. Todo esto me huele a gato encerrado, hace tiempo vengo observando que en esta ciudad hay mucho aprendiz de Maquiavelo, y que tienen al Príncipe como libro de cabecera. Claro está que no me refiero a quien todos estáis pensando, no, ese no ha leído un libro en su vida, igual alguna novela de Marcial Lafuente Estefanía cuando hacia la mili en ingenieros, puede, y así nos ha ido a todos. El “cerebro” Maquiaveliano, es decir, la cabeza pensante debe de ser otro con más sesera y con más libros leídos. De todas las maneras perdonar que no sea más claro, pero mientras la policía no detenga a los “gamberros vivas la virgen” todo lo que podamos decir son puras presunciones.
La opinión es libre, en este país parece que hay libertad de opinión y, por ello, algunas personas que nos gusta esto de la comunicación no dudamos en publicar nuestros pensamientos. Algunos publicamos nuestras opiniones obedeciendo únicamente el dictado de nuestra conciencia política; otros cumpliendo consignas políticas para favorecer unos intereses determinados y los mercenarios, poniéndose al servicio del mejor postor. Algunos les ha sido muy fácil traicionar sus ideales con tal de llenar el puchero, en Béjar tenemos ejemplos clarísimos de ello. También hay otro tipo de sujetos que en tiempo de holganza, intentan poner en practica las lecciones del tal Maquiavelo y dedican su tiempo en lanzar anónimos con el único fin de crispar los ánimos de las personas.
Revueltas bajan las aguas del Cuerpo de Hombre, y no precisamente por vertidos de tintes, que eso del trapo ya casi no se hace en este lugar. La suciedad está en las mentes de algunos que se dedican a eso la política para servirse de ella, mercenarios del mangoneo. En Béjar también son bien conocidos de todos. Llegan sin capital y salen forraos. Sin preparación académica ni puñetera falta que les hace ¿para qué estudiar una carrera si podemos ocupar cualquier cargo sin necesidad de titulación? Tiempo de trasiego, y no de mosto precisamente. Hoy milito aquí, mañana allá y más tarde donde me pueda llevarme. Trasiego de ambiciones personales, quitamos a este que me cae mal y no me interesa para mis propósitos y pongo a este otro que me cae mejor y es más dócil. Río revuelto en las voluntades, en las decencias, en la dignidad. Vamos, un asco.
La violencia en Béjar no es solo violencia física, hay otro tipo de violencia más sibilina en la que Maquiavelo está presente. Poco a poco el tiempo ira poniendo a cada uno en su sitio, pero mientras tanto quien pagará las consecuencias será el sufrido ciudadano que aguanta todo lo que le echen.
(Publicado en I-Béjar.com)