sábado, 7 de abril de 2007

Continua la violencia



En el País Vasco el terrorismo de baja intensidad o, “ la kale borroka”, es aquel terrorismo callejero producido por los alevines de la banda terrorista y que utilizan la violencia como medio para conseguir fines políticos. Béjar estas ultimas semanas parece está sufriendo su “kale borroka” particular: atentados a medios de comunicación, sedes de partidos políticos y ahora, atentados hacia personas destacadas por exigir enérgicamente sus derechos. ¿Quién está detrás de estos ataques?. Si dos, más dos, suman cuatros, las matemáticas casi nunca suelen fallar, lo único que hay que hacer es descubrir que tienen en común las victimas de estos atentados.
El aumento de inseguridad en esta ciudad es algo patente, y el responsable de esta situación de inseguridad ciudadana es el Gobierno Municipal, es decir, el alcalde y su equipo de (des)gobierno. Hace unos días con motivo del atentado sufrido en la oficina del Candidato Socialista, el alcalde declaraba que ese acto de violencia ciudadana, era obra de “cuatro vivas la virgen”. Vamos, que para este incapaz alcalde que unos violentos atenten contra las dependencia de los representantes políticos de la mitad de los bejaranos, es una cosa de menor importancia, de cuatro vivas la virgen. Creo que el ataque de hoy al domicilio de la familia Servate, fue la gota que rebasó el vaso de la paciencia; espero que el alcalde piense muy bien lo que tiene que decir antes de hablar y, luego, ponga su cargo a disposición del consistorio. Este alcalde si carece de conocimientos y, voluntad, de cómo se protegen los derechos de los ciudadanos, sería mejor que dimitiera, el cargo le viene grande.
Si la familia Servate se ha destacado por algo estos últimos años, -a demás de por su trabajo profesional en el que son unos auténticos artistas- fue en defender su legitimo derecho a vivir de una forma digna, pero al tiempo que reclamaba para si esos derechos, lo hacia para todos los ciudadanos de Béjar. Este es el delito cometido por esta familia, no callar y exigir sus derechos. Seguro es por ello que unos reaccionarios asquerosos y mal nacidos, les pusieron en su punto de mira. No creo que sea casualidad el atentado hacia un medio de comunicación, el local socialista y, ahora, la vivienda de Ramón y Silvia. Todo parece indicar que aquí hay algo preparado, algo planeado, no se puede hacer ninguna imputación sin tener pruebas, pero seria muy bueno para la ciudad que estos sinvergüenzas fueran descubiertos. También resulta curioso como hay algunas personas que se molestan cuando califico esta forma de violencia como actos terroristas, estas mismas personas que seguramente no dudan en calificar de esta manera cuando estas actuaciones las producen la kale borroka, para mi es lo mismo, son actos violentos producidos con intenciones políticas. Es mi opinión y en Béjar parece ser que alguno no saber respetas que es eso.
Tampoco he acusado a ningún partido, ni lo haré, de estar detrás de estas actuaciones, no tengo ninguna prueba para pronunciarme sobre ello, esto es un trabajo que le compete a nuestra policía, no a los ciudadanos que lo único que podemos hacer es esperar, y confiar que primero la policía y, luego la justicia, pongan a cada cual en el sitio que le corresponde. Lo único que podemos hacer los ciudadanos es expresar nuestro pesar por las hechos ocurridos, colaborar para el esclarecimiento y solidarizarnos con las victimas.
Una vez más –ahora por otro motivo- mis profundo respeto y solidaridad para Ramón y Silvia, desgraciadamente el precio por defender vuestra libertad está siendo más alto que el del resto de ciudadanos.






(Publicado en: www.bejarnoticias.com)