lunes, 26 de febrero de 2007

Desde la distancia

Quiero, en primer lugar, agradecerle a Jesús Cascón la oportunidad que me ofrece para que, desde la distancia, me dirija a todos los bejaranos. La verdad es que gracias a la Internet y para disgusto de algunos, durante estos últimos años no he dejado de expresar mi libre opinión sobre el devenir de nuestra ciudad, pero no cabe duda que la prensa escrita [si es gratuita mejor], permite que nuestras opiniones lleguen a todos.


Continuamos observamos el retroceso de nuestra comarca, como nuestra ciudad, poco a poco, viene padeciendo una sangría humana que parece no tener fin. El obligado exilio por motivos económicos, es la única esperanza que tiene los bejaranos en paro. En estos últimos años, coincidiendo con los años que Alejo lleva como alcalde de la ciudad -que casualidad- la sangría ha sido constante. La ciudad que el prejubilado de Telefónica recibió con algo más de 17.000 habitantes, en la actualidad no llega a 15.ooo ciudadanos, de los cuales más de un millar tiene que salir cada día hacia otros lugares de la provincia: Guijuelo, Ladrada, etcétera, en busca de un trabajo que les permita subsistir. ¿Qué esperanza de futuro tiene nuestra juventud? Hoy por hoy la palabra esperanza en nuestro diccionario no existe. Y lo peor de todo, creo yo, es que esta esperanza de futuro que todos anhelado, no existirá mientras la ciudad continúe gobernada por esta pandilla de incompetentes que gobiernan el municipio en forma despótica. No tienen capacidad ni conocimientos para pilotar esta nave que hace aguas por todos los lados.

Hace unas semanas comentaba en el “Béjar Noticias” (digital) que hay algunos políticos que carecen de ideología, que llegan a la política para medrar, para figurar o como estamos viendo en muchos lugares, para llevárselo crudo. Los platos rotos, como siempre, los terminan pagando los ciudadanos, que son quienes sufren sus incompetencias y quienes pagan el circo, pero también son quienes les votan. Que no se nos olvide, Alejo lleva doce años demostrando su incompetencia como alcalde, gracias a los votos de los bejaranos.

Los problemas de hace doce años se han multiplicado; barrios enteros están casi en la ruina por la falta de una buena política de rehabilitación. La rehabilitación de los cascos históricos es algo que se está haciendo en muchos lugares, pero parece ser que para estos que gobiernan el Ayuntamiento bejaranos, prefieren recalificar nuevos terrenos industriales o agrícolas para construir nuevos e impersonales edificios favoreciendo la especulación.

La política sanitaria sencillamente no existe. En Béjar las aportaciones a la Seguridad Social son iguales que en otro cualquier lugar del territorio nacional, los bejaranos pagan sus impuestos religiosamente como en cualquier lugar, pero los servicios sanitarios son tercermundistas. Es vergonzoso que un bejarano para hacerse una simple radiografía odontológica tengan que desplazarse hasta Salamanca. En algún caso, si el paciente tiene minusvalía –conozco un el caso- se le tiene que transportar en ambulancia hasta Salamanca para efectuarle una radiografía odontológica. Béjar necesita urgentemente un Hospital Comarcal con plena autonomía. Seguramente la sanidad es, después del paro, el problema más importante de Béjar. Esto que es tan simple de ver, que lo padecen todos los bejaranos en mayor o menor medida, el alcalde piensa que no es así. Para Alejo Riñones el problema sanitario en Béjar no existe. Hay que agradecer el trabajo que FEVESA viene desarrollando para conseguir que nuestra comarca disponga de un hospital en condiciones.


(Publicado en la edición impresa de "bejarnoticias")