jueves, 22 de febrero de 2007

Alma republicana


Confesarse republicano en esta España de hoy es fácil, casi no tiene merito. No ocurría esto en tiempo del dictador. La pura lógica nos demuestra que no puede haber una autentica democracia y, un estado de derecho, con un régimen monárquico. La monarquía es algo arcaico. Algo que desde hace siglos esta obsoleto; algo hereditario; algo injusto. Nuestro actual régimen monárquico existe como herencia del fascismo franquista. A la muerte del gallego asesino España tenia dos opiniones:

1ª.- Continuar con el régimen autoritario [coronado] que nos alejaba de Europa.

2ª.- Romper sin trauma desde dentro con el régimen dictatorial, y crear un nuevo régimen seudo democrático donde tuvieran cabida la pluralidad política.

Está claro que la nueva monarquía optó por la segunda opción. Pero esa nueva democracia surgida de la dictadura franquista quedaba coja. La transición no tubo en cuenta que el anterior régimen nació de un golpe de estado cruento, llevado a cabo por unos militares traidores. En esta transición la monarquía ha sido impuesta. Hubiese sido necesario convocar un plebiscito y que el ciudadano hubiese elegido que sistema de gobierno prefería. Pero no fue así. Nos la metieron sin vaselina.

Algunos esperamos la llegada de la III Republica (¿federal?) Española como algo necesario para que esta “demosgracias” se convierta en autentica democracia.

No estamos contra el ciudadano Juan Carlos de Borbón como individuo, somos contrario hacia lo que este individuo representa.