lunes, 19 de febrero de 2007

Adiós, Luis Francisco


Creo que lo ocurrido estos días en el "Caso Secretario", puede servir para que algunos políticos tomen ejemplo de lo que no se debe hacer en política: adherirse al cargo cual gasterópodo, intentado dilatar el empleo ilegal, para seguir engordando la cuenta corriente. Cuando en política eres elegido en base a tu honorabilidad, y llega a demostrarse que tu honorabilidad era de color verde y se la comió un burro, lo único decente que le queda a esa persona, es coger las de Villadiego cuanto antes mejor. No es ético ni decente continuar en el cargo. Claro que esto de la ética y la decencia, en política, parece que no es algo frecuente en los tiempos que corren. Al menos los últimos doce años en esta ciudad serrana que tanto nos duele, no parece que los que han (des)gobernado el municipio hayan practicado esas virtudes. Me informaba estos últimos días, con sonrojo, por los medios digitales, como el Concejal de Cultura, Luis Francisco Martín Hernández, condenado por la justicia provincial, no tenia intenciones de dejar el cargo. Afortunadamente no ha sido así y Luis Francisco Martín Hernández obedeciendo lo dictado por el juez, hizo lo que tenia que haber hecho ya hace tiempo y dejó su cargo.
No seré yo quien haga leña del árbol caído, desde este momento y, siempre que Luis Francisco sea un ciudadano sin responsabilidad política, para mi dejará de ser objeto de atención. "Odia el delito y compadece al delincuente" Todo humano tiene derecho a equivocarse y que la sociedad ofrezca una segunda oportunidad a quien ha tropezado. Seguramente Luis Francisco ha sido victima de la política interna del PP. Había que ofrecer un empleo a la joven promesa, y no dudaron en “colocarlo” donde creían era parte de su feudo natural. Por ello, creo que no son solamente Luis Francisco Y Soledad Arana los que tendrían que estar condenados, igual el asunto no partió de ellos ¿podrían haber sido inducidos por otras personas? Es muy posible que esto haya sido así pero no lo sabremos nunca.
Luis Francisco no tendría que ser únicamente quien pagara por su error. Alejo Riñones repetidamente se había comprometido con la suerte de su concejal, incluso ofreciendo su mano al fuego purificador, si su protegido salía condenado. No creo que Alejo cumpla aquella bravata, pero si tuviese un poco se ética política, y solidaridad con quien durante tanto tiempo fuera su fiel escudero, tendría que acompañar a Luis Francisco, marchándose para su casa. Suele comentar el alcalde sabiendo que no es cierto: "a Luis Francisco se le condena por trabajar" "otros hacen lo mismo y no se les condena" No dice la verdad D. Alejo, pero es el único argumento que encuentra para justificar lo injustificable. Los jueces han hecho justicia y si Ud. conoce de algún caso similar, su obligación es denunciarlo.
Espero que Luis Francisco recapacite, que piense lo que le ha llevado a esta difícil situación. Su carrera política ha sido efímera, se ha convertido en un juguete roto de la derecha salmantina. El titiritero buscará otro títere a quien manejar a su antojo, quizá otro joven de clase modesta y desmedida ambición, que sirva para sus propósitos. Juguete roto, Luis Francisco, ¿en que lista electoral volverán a incluirte?. Un año de prisión, a pesar de no tener que cumplirlo por no tener antecedentes, pesa mucho como para que vuelvan a confiar en ti.
En estos difíciles momentos por los que tiene que estar pasando, deseo para Luis Francisco mucha suerte, en lo personal, lejos ya de la política activa.



(Publicado en: http://www.i-bejar.com)