jueves, 21 de diciembre de 2006

Felices Fiestas ¿para quién?


Estos días de transición en el candelario es normal desear felicidad al prójimo, no cuesta nada hacerlo y sirve para estrechar lazos fraternales entre los seres humanos. De otra manera, si tuviéramos que elegir una fecha en el almanaque para homenajear la hipocresía, esta época navideña, dado su carácter, podía ser la más apropiada.

Las marcas comerciales invierten sus presupuestos en publicidad, con el único objetivo de atraer clientes que consuman en masa sus productos. “JO,JO,JO FELIZ NAVIDAD”. Repite cansinamente este sujeto gordo y barbudo que invade nuestras calles y, que poco a poco, está desplazando del subconsciente infantil aquellos tradicionales Reyes Magos. Únicos monarcas que incluso un republicano convencido como yo, recibía de buen grado.

Hipocresía navideña. Suelen los dirigentes políticos hacer grandes discursos, desean prosperidad a sus vecinos con el egoísta interés que en la primavera de este próximo año electoral, vuelvan a caer en la trampa de votar inconscientemente a un incapaz. Hipocresía de la iglesia, pregonando lo que ellos no son capaces de practicar. “Paz y amor, hermanos”, mientras desde sus medios de comunicación dan apoyo a quienes justifican las guerras.

Feliz fiesta de la hipocresía. Mientras la sociedad capitalista se lanza a una orgía consumista que parece no tener fin, los ciudadanos del tercer mundo no tienen cubierta sus mínimas necesidades para subsistir. Fiesta de la sensiblería hipócrita, en que para esconder malas conciencias, algunos burgueses sentaban a su mesa a un pobre desgraciado.
Feliz Navidad a las mujeres y hombres de buena voluntad. A los parados; a los sin techo; a los enfermos de sida; a los locos; a los emigrantes que viajan en patera. ¿Realmente podemos pedir “Felices Fiestas” a toda esta gente sabiendo de antemano como van a pasar estos días? ¿porque la hipocresía no se quita el disfraz y se muestra tal cual es?.

Diferente forma de celebrar la navidad la de los alumnos del Colegio Nacional Filiberto Villalobos de nuestra ciudad, este año celebran su navidad en solidaridad con el pueblo filipino que buena falta les hace que nos acordemos de ellos en estos momentos y en el resto del año. Se han puesto lo alumnos, ayudados par algunos padres, manos a la obra y han confeccionado diversos objetos con destino a un Mercadillo Solidario para recoger fondos con destino a Filipinas. Eso si es predicar con el ejemplo. Mientras nosotros, los mayores, la única preocupación que tenemos es la de que no se nos queme el cochinillo o, decidirnos, a la hora de elegir el Freixenet, entre el seco o el semi, ellos, los chicos del Villalobos nos muestras el camino.

Desde aquí, mostrando parte de mi contradicción e hipocresía , quiero enviar unas Felices Fiestas a todos los que vienen leyéndome. Y desear para el próximo año, que el cambio de alcalde en Béjar se haga realidad. Que los bejaranos mediten mucho antes de ejercer su derecho al voto, que persona es la que eligen para sacar esta ciudad del desastre que el actual equipo de gobierno a propiciado.

(Publicado en: http://www.bejarnoticias.com/index.php?option=com_content&task=view&id=6154&Itemid=1