sábado, 30 de diciembre de 2006

2.007 año de la esperanza


Mal acaba el 2.006 en esta España enferma de rencor y desentendimientos. Los hijos de puta terroristas de mierda, han retornado a lo suyo, a la vía muerta, la que no lleva a ningún lugar que no sea la destrucción y del dolor. En esta soleada tarde mediterránea he vuelto a recordar una vez más la imagen del querido profesor Ernest Lluch Martín, muerto a manos de ETA por enfrentarse a la banda de asesinos con el arma más peligrosa que puede utilizar un demócrata: la palabra. El pensamiento del profesor en esta amarga tarde de diciembre seguro tampoco habría cambiado a pasar del atentado de hoy: ante las pistolas, dialogo. Mal acaba el año para la democracia de este pais.

También acaba mal el año para esta ciudad nuestra que, a pesar de la distancia y los años de emigración, tanto nos continua doliendo. Los que cada día visitamos los distintos digitales dedicados a nuestra ciudad, hemos tenido puntual información de cómo están las cosas. La catástrofe del textil continua inexorablemente, a pesar de las “ayudas” por parte del gobierno del estado para mantener la industria del trapo. La quimera del turismo solo beneficia al sector hostelero, y no a todo, que algún profesional del ramo también se queja de que el maná de la Covatilla, a pesar de la fuerte inversión publica, no les llega a ellos. La esperanzadora industria del chorizo y el jamón, tampoco termina de arrancar y los bejaranos continúan desfilando hacia Guijuelo si quieren mantener el sustento de la familia.

En política municipal más de lo mismo. Igual que los últimos once años en los que viene reinando la política bufa de chirimía y tamboril. Absolutismo municipal del PP. La figura de Ángel Calvo se agranda al comparar su eficiente política municipal, en tiempos nada fáciles, con la política llevada a cabo por este actual alcalde que ha demostrado sobradamente su falta de preparación para desarrollar el cargo que ocupa. A pesar de las inmensas subvenciones recibidas la ciudad pasa por unos de los peores momentos de su longa historia. El rico refranero castellano dice que dios le da mocos a quien no tiene narices, y en el caso de Béjar así ha sido, los mocos llegaron, pero Alejo no ha tenido narices para gestionarlos debidamente. Lo que podía haber sido y no fue. Tema de profunda reflexión para aquellos que no quieren ver más allá de tamboriles y de flautas; de covatillas y calderillos; de riñones y perejiles; de buenos y malos bejaranos.

Por la libertad de expresión en el próximo año, tenga el color político que tenga, que eso es la esencia de la democracia. No más leyes del embudo. La ley es igual para todos los ciudadanos o, así debería ser. Que el próximo año traiga para la ciudad estrecha más democracia y más solidaridad. Más justicia social y menos despotismo. Que el problema sanitario deje de serlo con la creación del ansiado Hospital Comarcal de Béjar. También seria deseable que las empresas que, según Alejo, tienen pensado asentarse en nuestra ciudad, lo hicieran con éxito y no ocurra como con Alditex que fue un camelo electoral. Que Béjar FM y demás medios de comunicación puedan ejercer su función sin ningún tipo de censura. Que los bejaranos no tengamos que salir de nuestra ciudad para buscarnos la vida, si no es esta nuestra voluntad.

Desear desde aquí a todos los bejaranos, especialmente a todos mis fraternales amigos, que el próximo año podamos continuar deseándonos buenaventura en estas fechas tan señaladas.

Buen año nuevo.


(Publicado en:
http://www.bejarnoticias.com )