lunes, 27 de noviembre de 2006

Querella al alcalde


Mediodía del miércoles veintidós de noviembre del año 2.006, el incapaz alcalde de la ciudad de Béjar, Alejo Riñones Rico, comparece ante el juzgado nº 2 de nuestra ciudad, para prestar declaración por la querella que unos vecinos de El Regajo interpusieron contra él, dada la dejadez para atajar el problema de el llamado “botellón”. Ni recuerdo ya las veces que he tratado este tema, la política de brazos cruzados por parte de la persona responsable de hacer cumplir la ley en el casco urbano de la ciudad del Cuerpo de Hombre, me ha obligado a ello. Hay que ponerse en la piel de los querellantes, esta joven pareja y, sus hijos, al ver como con la mejoría del tiempo comienza su vespertina tortura. Cada fin de semana los vecinos de El Regajo no pueden descansar, un numeroso grupo de energúmenos no se lo permiten. Los vecinos lo vienen denunciando en múltiples ocasiones, pero los responsables municipales como el que ver llover.
Nuevamente recurro al audio de i-bejar.com para tener más claras las cosas. Escucho las ponderadas palabras de Ramón Servate en la entreviste que para Ser Béjar le hace J. Carlos Sánchez y no tengo otra que reconocer la coherencia en las palabras del vecino agraviado. También nos enteramos que a demás de esta querella criminal contra Alejo, tiene iniciado otro proceso ante el juzgado de lo contencioso de Salamanca, esta vez contra nuestro Ayuntamiento. El derecho, como a cualquier ciudadano, le asiste. Cuando los vecinos que pagan sus impuestos religiosamente se ven perjudicados por la incapacidad de quienes tienen la obligación de solucionarles los problemas, a demás de no votar su opción política en elecciones, disponen de los juzgados para exigir sus derechos. Esto es lo que ha hecho Ramón Servate y Silvia Hernández, exigir sus derechos mediante una querella criminal.
También Alejo habló para Ser Béjar. Por cierto. La libertad de expresión es otro derecho constitucional, pero parece que esto que es de catón en democracia, D. Alejo Riñones no lo tiene nada claro. Los medios de comunicación sociales están para tener informado a los ciudadanos y, para que estos puedan expresar sus opiniones en plena libertad. La mayoría de medios de comunicación bejaranos están manejados por un grupo político, el que gobierna la ciudad, dejando de esta manera de cumplir su principio objetivo: informar en libertad.
A D. Alejo no le gusta la nueva emisora Béjar FM. Emisora bejarana completamente independiente, cuya única obediencia es ofrecer una información plural al ciudadano. Por lo que parece, para alcalde todos los medios de comunicación que no le hacen la pelota tienen un único color: el rojo. Como siempre este nefasto alcalde vuelve a equivocarse.
Comienza Alejo sus declaraciones en la SER diciendo que él es partidario al botellón, cosa que como todos los bejaranos hemos podido comprobar no parece cierto, si esto hubiera sido así, lo habría cortado de raíz ¿por qué no lo ha hecho? Continua el alcalde equiparando el derecho al descanso, que tiene todo ciudadano, con el “derecho” que según él, tienen los inciviles jóvenes a embriagarse y practicar el gamberrismo en plena vía publica. Intenta defender su indefendible postura justificando que él no tiene ningún poder para prohibir el botellón, y digo yo que, seguramente, si el botellón se hiciera junto a su lugar de residencia, ya veríamos si tenia medios para prohibirlo, o no. En estas declaraciones Alejo dice algo que si es verdad: El Regajo es una zona de recreo, un merendero, lleva ahí de toda la vida. Efectivamente, así es, es una zona de recreo, no es una zona fuera de la ley donde todo esté permitido. Es un merendero no un vertedero. Es una zona de recreo al aire libre, no una discoteca.
Como alternativa al botellón Alejo dice que crearon el “Centro de ocio” donde pusieron una bolera y unos ordenadores. Realmente estas declaraciones no tienen desperdicio. Podía decirle al alcalde lo que desde Béjar me comentan para que servia esta peculiar bolera, y quienes eran los que disfrutaban de ella, pero mejor me callo.
Acaba Alejo echando balones fuera, conectando el ventilador e intentando ampliar responsabilidades hacia otros organismos públicos que nada tienen que ver con la gestión municipal. El autentico culpable de que este botellón se venga produciendo en El Regajo, es el Ayuntamiento y su Alcalde, primer responsable de la gestión ciudadana.

(Publicado en http://www.i-bejar.com)